Escorts en Barcelona

La verdad es que siempre me tentó la idea de hacerme escort, el sexo me gusta en serio y lo que voy a contar comenzó una semana antes cuando salí a tomar un café con Laura para conversar un rato. Como siempre hace me cuenta un poco de su trabajo, las cosas curiosas que le pasan siempre. Esta vez me comenzó a contar de un cliente en particular, me dijo que era un viejo lobo al que le gustaban mucho las chicas jóvenes y delgadas.

Me contó mi amiga que este hombre quería contratar a dos chicas para que le hicieran un show erótico y le había preguntado a ella por una amiga. Y como días anteriores le comente que andaba corta de dinero digamos que pensó en mi, me estaba ofreciendo ser su compañera lo único es que tenia que estar dispuesta a hacer lo que el cliente pidiera y con ella.

Para poder trabajar tenia que entrar en la agencia de escorts en barcelona, la semana paso bastante rápido y antes de darme cuenta tenia la noche del encuentro encima. Llegue apurada del encuentro encima, llegue apurada a mi casa y me vestí con lo mejor que tenia. Un vestido negro escotado, medias con porta ligas, un juego de ropa interior calada y muy sensual, zapatos de tacón de aguja  y un abrigo.

Sonaba el timbre, era el chófer que venia a buscarme en su coche, cuando baje me acerque, me acerque y el conductor abrió la ventanilla. Laura estaba en el asiento de acompañante, reclino la cabeza para encontrar mi mirada y me guiño un ojo, Laura estaba hermosa. El coche encamino hacia el hotel, nos quedamos conversando en el auto y ella parecía ya habituada a ese tipo de lugares.

Llegamos a la habitación del hotel con el cliente, me pregunta como me llamo y muy tímida le digo el nombre que uso en la agencia mientras tomábamos, agarro una silla larga, la puso en frente del sillón donde estaba Laura, ella me miro y me hizo un gesto para que me sentara a su lado. Ella empezó a besarme y tocarme sobre la ropa, yo miraba de reojo al cliente tocarse sobre su ropa interior y eso me estaba excitando como nunca me había pasado.

Y así paso un rato cuando siento que se aleja Laura de mi boca y empiezo a acariciar el miembro del cliente poniéndole el condón con la boca, después Laura le estuvo haciendo un oral y mientras yo le acariciaba los testículos, hervía en deseos por sentir ese miembro dentro de mi. Por lo cual me acerque a besar también el miembro y el cliente dijo “mira tu amiga ya perdió el miedo”. Yo le respondí, yo sigo algo nerviosa pero quiero sentirte dentro de mi.

Sin pensarlo dos veces me levanto y me puso de espaldas reclinada sobre una pequeña mesa frente aun espejo. Cuando me empezó a penetrar sentí tan delicioso como me iba abriendo mi pequeña y estrecha vagina, la cual me gusta traer bien depilada. Cuando empece a gemir, Laura me empezó a pasar la mano por la cintura, me acariciaba y ahora estábamos los 3… Le puse la mano en un pecho y se lo acaricie un rato, me empezó a dar besos suaves en la mejilla, me llevo la cabeza hacia su cuello y la empece a besar con ganas.

El cliente seguía penetrándome con los ojos en blanco, con una mano me sostenía para penetrarme a su antojo y con la otra le tocaba un pecho a Laura, ella metió una mano por mi escote hasta tocarme un pezón. Sentí mucho placer y me arriesgue a besarle la boca y ella me correspondió el beso. Le mostró mi pecho al cliente como si fuera un trofeo, me empezó a lamer la puntita y yo tenia ganas incontrolables de gemir mientras disfrutaba. Ella me saco los dos pechos para afuera y también saco los suyos que son de gran tamaño, los cuatro pezones se encontraron y comenzaron a friccionarse unos contra otros. Laura se quito el vestido violeta sin quitarse los zapatos conservaba una tanga de hilo finita de color lila. Ella se dio vuelta, me paso las manos por los hombres y me empezó a besar,  todo era muy sensual y excitante. El cliente tuvo su orgasmo y nos pidió que siguiéramos en acción y como yo aun seguía excitada, no tarde mucho en buscar la vagina de Laura mientras me masturbaba yo le lamia la vagina con mi pequeña lengua, lo cual ella respondió con un tremendo orgasmo en mi boca. Finalmente el cliente se vistió y nos dio un beso a cada una, luego miro su reloj y se fue. Luego llamemos al chófer y me pregunto si volvería a seguir trabajando en la agencia, le dije que si, con mucho gusto porque me encantan este tipo de empleos ¡y pronto tendré mas aventuras que contarles!

 

 

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